Montaña invernal: equipo para la localización y salvamento en avalanchas

Montaña invernal: equipo para la localización y salvamento en avalanchas

antxon ANTXON BURCIO MARTÍN

Guía de Alta Montaña UIAGM.

Guía de Descenso de Barrancos UIAGM.

Técnico Docente de Socorro en Montaña EEAM/FEDME.

Técnico Observador Nivo-Meteorológico por la AEMET /ACNA.

Aparte de las medidas preventivas a adoptar en relación con las características del terreno y con el itinerario a seguir según las condiciones, hay que disponer del equipo necesario para la localización y salvamento de los posibles accidentados.

1º.- Airbag para avalanchas o Mochilas ABS, que se componen de un sistema de flotadores, de diferentes tamaños en función del fabricante, es un sistema muy utilizado en la actualidad por los esquiadores que se adentran en fueras de pista o por empresas que organizan este tipo de actividades, el gran inconveniente de este soporte es su alto precio.

2º.- El sistema Recco, que permite localizar a la persona accidentada con la ayuda de un detector radar. Se compone de dos partes: el detector radar que deben tener los grupos de socorro o en las estaciones de esquí y, por otro lado, la pastilla reflectora pasiva que no emite ninguna señal y que deben portar todos los usuarios. Es muy habitual ver incorporado este soporte en el equipamiento de muchos esquiadores e incluso en las botas. La pastilla Recco es un pequeño reflector de muy poco peso sobre el que rebota y se duplica la señal de la frecuencia que es emitida y recogida por el detector radar, va cubierta exteriormente por goma, con lo que es muy resistente. La pastilla Recco no emite ningún tipo señal, tan solo rebota la emitida y la recogida por el detector radar, por lo tanto no requiere ningún tipo de energía externa. Aun siendo un sistema de poco coste para los posibles usuarios, tiene el inconveniente de que se debe disponer del detector radar y este aparato sólo lo tienen algunos grupos de socorro en montaña y algunas estaciones de esquí.

3º.- ARVA / SONDA / PALA, el equipo tradicional e imprescindible de los que acuden a la montaña en invierno a disfrutar de la nieve. Para la seguridad en avalanchas son indispensables tres herramientas: la pala, la sonda y un ARVA (Aparato de Recuperación de Víctimas de Avalancha) en emisión y que sepamos utilizar con soltura/fiabilidad/rapidez.

  • El arva

Los ARVA son pequeños emisores-receptores que, una vez conectados, emiten una señal de radio (onda media de 457 kHz) cuyo alcance medio es de unos 50 metros. El portador de uno de estos aparatos es, sin saberlo, un “rastreado” permanente. La función receptora puede ser conectada en caso de necesidad; los supervivientes colocan su ARVA en posición de búsqueda para detectar la señal de los sepultados. Pero ¡atención!: a partir de este momento ellos mismos ya no están protegidos.

En la actualidad la gran mayoría de ARVA que se comercializan son de tres antenas perpendiculares entre sí: son aparatos que funcionan con tecnología digital; nos proporcionan de una forma muy precisa la orientación y la intensidad del emisor; con esto podemos tener más clara la línea a seguir e incluso algunos aparatos nos indican la distancia al accidentado. Son aparatos muy precisos en cuanto a la señal que reciben y esto nos facilita la búsqueda.

Pero es necesario que tengamos muy claro que no es el ARVA el que busca y encuentra a la persona accidentada: si bien es cierto que los nuevos modelos que ahora se comercializan nos facilitan de forma significativa nuestra función de búsqueda, si no conocemos a fondo nuestro aparato y no mantenemos unas pautas de entrenamiento para familiarizarnos con su uso, de poco nos servirá tener el mejor o el más caro.

  • La sonda

El ARVA nos indica el lugar donde se encuentra la víctima, pero no nos indica su profundidad. La sonda nos permite localizar con precisión y certeza el lugar y la profundidad en la que se encuentra la víctima. Para la víctima y para los socorristas esta certeza es una liberación, ya que es el primer contacto con el mundo exterior. Este estímulo puede ser decisivo para afrontar los largos minutos de espera. La profundidad indica dónde hay que empezar a cavar: cuanto más profundo haya que descender, más ancho será el agujero de partida. Si no tenemos esta indicación, podemos hacer un agujero demasiado grande o uno demasiado pequeño, con lo que se pierde tiempo.

Existen en el mercado diversos tipos de bastones de esquí que se transforman en sonda de avalancha. Los dos bastones pueden ponerse uno detrás del otro y permitir así sondear a más de dos metros. Personalmente no soy muy partidario de este tipo de bastones, creo que las cosas que se utilizan para más de una función, terminará por fallarnos en alguna de ellas. Por lo tanto, por el peso y por lo que ocupa una sonda, llevar una específica me da mucha más tranquilidad. Por medio de la sonda se puede determinar fácilmente la profundidad del enterramiento. Además, con un poco de entrenamiento (ejercicio bastante divertido), el que sondea diferenciará con mucha rapidez una roca de un cuerpo.

  • La pala

Intentad alguna vez cavar un agujero en la nieve con vuestras manos o con vuestros esquís: es desesperantemente lento. Imaginad entonces lo que debe de ser eso cuando alguien está a punto de asfixiarse bajo la nieve. La pala es la única solución para mantener la ventaja que habéis conseguido con el ARVA y la sonda. Es terrible localizar a una víctima en cinco minutos y tardar una hora en desenterrarla.

Actualmente en el mercado hay diferentes tipos de palas. Hemos de elegir una que sea ligera y sólida. Existen modelos de plástico y aluminio, que pesan menos de 700 gramos y que son de una solidez extraordinaria. El mango no deberá estar en la prolongación directa del cuerpo de la pala, sino que deberá estar acodado, pues sin esto será imposible extraer la nieve del hoyo.

 

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